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Buenos días, buenas tardes
o buenas noches,
porque es indiferente que sea la hora que sea; cuando abras
este libro lo habrás hecho en el momento oportuno, porque
la vida de Olga Mayo, Reina de Cuerdos y Locos, está
más allá de horarios, fechas o ritmos.
En las páginas que siguen encontrarás sonrisas
deslumbrantes, pero también dolor, alegrías adultas
e ingenuas, miedos y desafíos, amistad, muerte, sexo...,
pero por encima de todo lo anterior descubrirás a Juana
Márquez, una creadora con voz propia, que escribe de
un modo único, con un estilo inconfundible, perfecto
como un guante cortado a medida para hacer verosímil
a un personaje difícilmente imaginable, e imposible de
olvidar una vez que lo hayas conocido.
Te enamorarás, te lo garantizo porque es inevitable,
de la Olga niña que tiende hacia ti su mano infantil
de dedos largos y curiosos para mostrarte su mundo. Y entonces
ya estarás perdido, no podrás dejar de leer, capítulo
tras capítulo, y sin apenas advertirlo Olga Mayo, La
Reina de los Locos, te habrá arrastrado hasta El Corazón
de las Tinieblas, de "sus" Tinieblas (porque si a
algún autor pretérito puede recordar Juana Márquez
es a Joseph Conrad). Te sucederá -mientras escribo estas
palabras, me siento brujo, inspirado, capaz de adivinar el futuro-
que sentirás la tentación de cerrar este libro;
de hecho lo harás: cerrarás el libro, mirarás
sus tapas, lo dejarás a un lado. Pero regresarás
a buscarlo, buscarás la última página leída
y ya no te detendrás hasta descubrir donde desemboca
el río en el que flotan los recuerdos de la sexy, fascinante,
malévola, generosa, dulce e implacable Olga Mayo, Olguita.
No olvides que Olga Mayo fue Olguita, no olvides que los seres
humanos fuimos todos agua simple y limpia antes de convertirnos
en aguas turbulentas, apacibles lagos o imprevisibles ríos.
Aún estás a tiempo de huir, de ignorar la maravilla
y el horror del universo que la brillantísima Juana Márquez
ha creado en su primer libro.
Por mi parte sólo queda añadir que yo estoy contento
de no haber huido, de haber seguido paso a paso el crecimiento
de Olga y de Juana Márquez. Si sigues leyendo vas a conocer
a la mismísima Reina de los Locos. Pasa, vamos, no tengas
miedo, no desconfíes de su sonrisa de niña. Eres
bienvenido.
Javier Puebla
Setiembre, 2006.
Mad Madrid
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